6.6.13

de despedidas y retornos


foto: pol neiman

...y Monelle dijo luego: —Te hablaré de la destrucción.
He aquí la palabra: Destruye, destruye.
Destruye pues toda creación proviene de la destrucción...

Marcel Shwob, Libro de Monelle


Dicen los sabios de Oriente que puesto que todo en la vida es transitorio debemos estar preparados para las despedidas.

Cosas como pedirle al ser amado que se quede hasta que tenga ganas, no más, quizás hasta que los primeros rayos del sol disuelvan los gemidos y las palabras de amor, sólo hasta que se quiera ir.

¿Sabremos decir adiós en el mejor momento sin que los rituales de la cotidianeidad vulgaricen esta magia? Porque hoy paramos, hacemos las valijas, salimos por un rato, nos vestimos y nos vamos. Llegamos hasta donde quisimos y volveremos cuando tengamos ganas. Ninguna situación externa nos impidió hacer lo que soñamos. No hay fórmulas. La seguridad nunca fue nuestro refugio.

(Hoy dormimos a esta hija de nuestros desvelos, descansamos momentáneamente lapiceras y máquinas. Amada, como Monelle, era una siestita bajo la llovizna. Ese era el trato, que te quedaras hasta que quisieras, para dejar que el alba nos encuentre solos y perdidos. Porque debemos estar perdidos. En verdad ¿cuándo supe del amor? ¿Cuándo vi que estabas y pensé que podrías no estar?).

Tal vez el cambio sea la única dimensión valedera.
¿Qué son las obras mas que puentes sobre el vacío, eslabones de una cadena al infinito donde nada nos pertenece sino el eterno fluir?

Lector, querido lector ¿sabrás buscar nuevas señales de nosotros, estarás allí cuando reinventemos nuestro juego? Las migraciones y las olas nos podrían retornar. El sol que derrota a la noche omnipotente. Cada carta de esta apuesta. Barajar y dar de nuevo.

Fue hermoso saber que estabas allí. Es el momento de partir. Partir hacia otros cuerpos, otras caricias, otras calles donde resuene el eco de nuestros pasos. Hacia donde la vida nos susurre otra aventura.
Celebremos esta dulce incertidumbre de buscar. 

Huyamos. Perdámonos hasta encontrarnos.


© JAVIER GALARZA

2 comentarios:

Karol A. C. dijo...

Gracias Javier

S. Figueroa dijo...

¡Alejarse! ¡Quedarse! ¡Volver! ¡Partir! Toda la mecánica social cabe en estas palabras.
Cesar Vallejos

Gracias Javier, un abrazo