3.10.09

pequeñas anécdotas con subrayados en los márgenes

Quiero citar unas breves anécdotas sobre el periodista Enrique Symms, a quien traté entre 1997 y 2001 en el mítico bar El mirador de San Telmo donde se reunía la gente de Vestite y Andate junto a la redacción de Cerdos y Peces. Recuerdo su oralidad, su facilidad para el monólogo: un intelectual sin escritorio ni bibliotecas.

1. del amor como un prejuicio.
enrique llorando en un bar por todos los amigos que no iba a conocer.

2. de nuestro acotado margen de acción.

enrique dijo que un día se agachó y se sacó la ropa para ayudar a hacer llover a las cigarras. y que ante la actitud de la gente y la policía se dio cuenta de cuán acotado es nuestro margen de acción y movimientos.

3. el anti—público
enrique contaba la historia de un músico que se dispuso a tocar la guitarra en una visita a una tribu y, ante su desconcierto, los hombres del lugar lo dejaron solo, pues pensaban que iba a realizar una actividad sagrada, que requería recogimiento.

preguntas en el margen de la hoja:

vamos a amar a unos pocos, con contrato de exclusividad? vamos a ser público pasivo de músicos multimillonarios y megaestrellas bestselleristas? vamos a limitar nuestro margen de acción y movimiento al compás que marquen los poderes?

nuevos: poesía en el subte /estás rockeadita /rimbaud por guillén / VALENTINE PENROSE: LOS POEMAS / MINI ANTOLOGÍA LANGSTON HUGHES / blanchot 2 / variaciones sobre orfeo /entre orfeo y eurídice/la mirada de orfeo / goces y problemas del escritor / cuerpos


6 comentarios:

meridiana dijo...

Un poco lo decís en Margen de Acción, hay que tratar de des-inscribir estos poderes que operan sobre el cuerpo, perderse en esas líneas de fuga es una opción posible, la manada es posible, la soberanía que ejerce el místico con su desprendimiento es posible, el nuevo orden simbólico que funda la poesía es posible, creer que la biología no es destino es posible.

sí, multiplicidades, espectros en la onda radial que cambian y desacomodan lenguajes, ay si todos pudiéramos tener mayor conexión con lo sagrado...nuestro margen de acción seguramente sería diferente, no sería hecho policial el que un hombre se desnudara para hacer llover a las cigarras ni menos un caso para la psiquiatría.

abrazo

Lilián

meridiana dijo...

La conexión con lo sagrado siempre es posible, mientras perforemos la lógica y la aparente "visibilidad" de un pensamiento hegemónico

las grietas son el espacio para la luz

(recuerdo ahora un hermoso cuento de Clarice Lispector: "Amor", que escenifica esos momentos de conexión, tan parecidos al vértigo)

Liliana

Cíclopa dijo...

Que hermosas anécdotas Javier.

algunosescritos dijo...

muy buena la nota javier.

conseguí la primera novela de symns
“la banda de los chacales”, la edité y la subí en PDF a mi blog, de donde se puede descargar. si te interesa, pasate.

saludos y felcitaciones por el blog

Griselda Garcia dijo...

Buenísimo Javier, me llevo las preguntas y trato de hacerlas carne.
Besos y cariños a todos,
GG

Oonagh dijo...

En estas pequeñas anécdotas las palabras sobran. Sólo queda el silencio para guardarlas en algún lugar donde nos habiten. Gracias.

Oonagh